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¿Qué es el reconocimiento facial y para qué sirve?
Ago 05, 2021
Tecnología

¿Qué es el reconocimiento facial y para qué sirve?

¿Desbloqueas el móvil con tu cara? ¿Entras en tu banca online con un selfie? Si tú no lo haces, seguro que conoces a alguien que sí. Sin darnos cuenta, el reconocimiento facial se ha convertido en parte de nuestras rutinas. 

Si eres una persona curiosa y quieres saber más (nivel principiante), sigue leyendo, puedes saltar a la parte que más te interese en el índice.

¿Qué es el reconocimiento facial?

El reconocimiento facial es la tecnología capaz de identificar personas concretas en vídeos o imágenes a partir de sus rostros. 

Los sistemas de reconocimiento facial se caracterizan porque…

  • Sus datos se pueden medir de forma cuantitativa y los patrones que extraen suelen permanecer estables a lo largo del tiempo -lo que se traduce en una tecnología con un gran nivel de exactitud-
  • Comparan la información que extraen de un rostro con información existente en una base de datos para encontrar coincidencias y “reconocer” al individuo 
  • Se asientan en tecnologías de aprendizaje automático, que se alimentan de conjuntos de datos para seguir «aprendiendo» y ofrecer resultados cada vez más precisos a la hora de reconocer a las personas

📌 Por cierto, la tecnología reconoce rostros humanos desde hace más de 60 años. Aquí puedes leer más sobre la historia del reconocimiento facial.

Detección de caras vs. reconocimiento facial

A simple vista, la “detección de caras” o “detección de rostros” puede parecer lo mismo que el “reconocimiento facial”. De hecho, es común que se utilicen como sinónimos. 

Pero no son lo mismo.  

La detección de rostros es la tecnología que permite identificar la presencia de caras de personas en material digital. Es decir, distingue si hay un rostro humano en una imagen o en un vídeo.

Por su parte, el reconocimiento facial es más específico. Se corresponde con una tecnología biométrica y se enfoca en reconocer al individuo -distinguirlo de otro individuo- a partir de su rostro. 

El reconocimiento facial responde a la pregunta de: ¿esta cara de quién es? 

Además, como veremos en el siguiente apartado, se trata de un proceso más “largo” que la detección de rostros, ya que, el reconocimiento facial captura el rostro del individuo y lo compara con información e imágenes registradas en una base de datos.  

¿Qué identifica el reconocimiento facial? ¿Cómo funciona?

Los humanos distinguimos las caras de las personas por el color de su pelo, el tamaño de sus ojos, la forma de su nariz, etc. El reconocimiento facial funciona de forma similar, identifica los rasgos faciales característicos de cada persona (mejor que nosotros, todo hay que decirlo). 

Valiéndonse de la biometría, los sistemas de reconocimiento facial detectan las medidas únicas de la cara de los individuos, los rasgos específicos de cada persona. Tienen en cuenta la distancia entre los ojos, el tamaño de la cabeza, la forma de la cara, etc. Donde nosotros vemos una nariz redonda o unos ojos grandes, estos sistemas ven datos. 

Como te estarás imaginando, esta tecnología funciona mediante patrones matemáticos únicos, que se alimentan con toda la máxima información posible que extraen de los rasgos únicos de cada persona. 

Además, gracias a la inteligencia artificial estos sistemas son capaces de ofrecer la más alta calidad en cuanto a seguridad y fiabilidad, ya que siguen mejorando a  partir de algoritmos de aprendizaje progresivo.

Al igual que nosotros, para reconocer a una persona y “detectar esas medidas y características únicas”, los algoritmos de reconocimiento facial necesitan “haberlas visto” antes. 

Es por eso que para «reconocer a una persona», los sistemas de reconocimiento facial comparan los rasgos faciales de un rostro -en una imagen o en un vídeo- con los rasgos de los rostros almacenados en una base de datos. El sistema reconoce a un individuo cuando encuentra una coincidencia de datos.

A grandes rasgos, la mayoría de tecnologías de reconocimiento facial funcionan del siguiente modo:

  1. Primero, se capturan en imágenes o vídeos las caras de las personas que se van a identificar
  2. A continuación, el sistema extrae las características faciales de las personas en cuestión; el software lee la geometría de las caras de las personas
  3. Gracias a la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, la tecnología establece patrones biométricos faciales que dan lugar a huellas faciales únicas -esto es, fórmulas matemáticas para el sistema-
  4. Una vez el sistema cuenta con las huellas faciales de los usuarios, ya es capaz de «reconocer» e identificar personas comparando información externa con las huellas faciales conocidas -previamente registradas-
  5. Durante esta comparación, el sistema establece un porcentaje de similitud entre las huellas faciales que posee y la nueva información; y toma la decisión, es decir, reconoce a una persona o no

¿Para qué sirve el reconocimiento facial?

La inteligencia artificial y el machine learning han perfeccionado los sistemas de reconocimiento facial hasta adaptarlos a todo tipo de industria y actividad. 

Aunque muchos de sus usos todavía se están descubriendo, se trata de una tecnología cada vez más presente en nuestra vida diaria.

Seguro que estás familiarizado con su uso en:

Controles de acceso

Sin lugar a dudas, una de las utilidades más importantes y más extendidas. En los controles de acceso a empresas, salas de entrenamiento, laboratorios, etc., el reconocimiento facial garantiza que la entrada a las instalaciones sea segura y rápida; y que solo entren personas autorizadas.

Videovigilancia

El reconocimiento facial permite identificar a individuos con una gran fiabilidad y de forma automática, de ahí que su uso esté muy extendido en algunos países como medida de detección de delincuentes -ayudándose de bases de datos de criminales-.

Seguimiento y asistencia

Sirve también para monitorizar la asistencia a clase, consultas médicas, entrenamientos, etc. ¡Adiós a las hojas de asistencia!

Desbloqueo de dispositivos y vehículos

Tanto los dispositivos Apple como los Android de última generación cuentan con la posibilidad de desbloquear el teléfono con el rostro. Sin duda, se trata de un proceso mucho más ágil, cómodo y seguro para proteger nuestra información. 

Por su parte, cada vez más empresas de movilidad apuestan por el reconocimiento facial para reemplazar las llaves, para adaptar las preferencias de quién conduce, reconocer y alertar a los conductores si se están desviando o no se están enfocando en la carretera, etc.

Acceso a aplicaciones móvil y servicios online

Sin necesidad de introducir ninguna contraseña, el reconocimiento facial es una forma muy fácil de acceder a plataformas en la que estés registrado previamente (inicio de sesión), aceptar pagos, etc.

Check-in en hoteles, aeropuertos…

La automatización de tareas como el check-in, la facturación, reserva de instalaciones, etc. también se ven potenciadas a nivel seguridad gracias a la tecnología biométrica.

Forma de pago

Algunas tiendas, tanto físicas como online, ya optan por transacciones más seguras de la mano del reconocimiento facial.

¿Cuáles son las ventajas de los sistemas de reconocimiento facial?

Hablamos de una tecnología de última generación, pero con largo recorrido (¡en Alice llevamos más de 10 años investigando!). 

¿Repasamos algunas de sus ventajas?

Aumenta la seguridad

Se trata de un medio de identificación preciso e irreplicable.  Si por algo se caracteriza el reconocimiento facial es porque se basa en características únicas, el rostro de cada persona es inimitable, de ahí la precisión de esta tecnología frente a otros sistemas de seguridad. 

Ofrece conveniencia y accesibilidad

Es un sistema cómodo, rápido y sencillo para el usuario. A diferencia de otro tipo de sistemas de identificación, el reconocimiento facial no exige ninguna acción al usuario, tan solo tiene que colocar su cara frente al dispositivo.

Ofrece beneficios que facilitan directamente las rutinas diarias de las personas, ya que permite la posibilidad de realizar trámites de forma remota -se puede verificar la identidad de los usuarios sin necesidad de que estén presentes físicamente-.

Además, no requiere ningún tipo de aprendizaje o período de adaptación por parte de los clientes. Lo que incrementa su eficiencia y accesibilidad en gran medida. 

Reduce el ciberfraude

Utilizar la tecnología de reconocimiento facial como sustituto de contraseñas disminuye el riesgo de usurpación de identidad. Y, en general, sirve para disuadir a los ciberdelincuentes, que prefieren no comprometer su identidad.

Es contactless

No necesita de contacto físico, por lo que es más higiénico. ¡Algo imprescindible en los tiempos que corren!

Es muy versátil

Sobre todo, es una tecnología muy flexible, que se puede combinar con otras tecnologías.

La mayoría de las soluciones de reconocimiento facial son compatibles con casi cualquier sistema de seguridad. De hecho, se integra fácilmente. Esto limita la cantidad de inversión adicional necesaria para implementarlo.

Ronda de preguntas rápidas 

¿Es malo el reconocimiento facial?

En Google se repite mucho esta pregunta.

Como todas las tecnologías, el reconocimiento facial es una herramienta que se desarrolla para mejorar la vida de los humanos. Su objetivo inicial es el de facilitar actividades cotidianas. 

La tecnología no es buena ni mala, depende del uso que se haga de ella y eso nos concierne a los humanos.

¿Qué desventajas tiene el reconocimiento facial?

Las tecnologías de reconocimiento facial todavía se encuentran en desarrollo, se trata de tecnologías relativamente recientes. Por lo tanto, su principal desventaja es que la legislación no está completamente adaptada y que aquellos que han tenido problemas de suplantación de identidad, por ejemplo, se vean en cierto modo desamparados. 


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