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Retos tecnológicos de la movilidad compartida

Updated: Feb 17



Es una realidad que vivimos en un mundo superpoblado, y las grandes ciudades (y las no tan grandes también) han ido incorporando nuevas fórmulas de cómo movernos. Si hablamos de movilidad, adquiere especial importancia la movilidad urbana, entendida como la totalidad de desplazamientos que se realizan en una ciudad o núcleo urbano. Hemos cambiado la manera de desplazarnos y ya es habitual escuchar (y hablar) del renting, carsharing, carpooling, ridesharing o de los servicios de movilidad a demanda.

En España, casi el 30% de la población elegiría moverse en coche compartido a adquirir uno propio y el 46% de los jóvenes (entre 18 y 35 años) vendería su coche si pudiera desplazarse siempre en uno compartido, según datos del VIII Estudio Españoles ante la Nueva Movilidad elaborado por Centro de Demoscopia de Movilidad.

Según los expertos, el futuro de las ciudades se encuentra en la movilidad urbana multimodal: viajes a pie, en bicicleta, en vehículos cero emisiones y compartidos.


Garantizar la facilidad de uso, sin perder la rentabilidad


La movilidad urbana multimodal ofrece a los usuarios nuevas formas de moverse dentro de su ciudad. El usuario tiene cada vez más alternativas al transporte público y al vehículo privado: patinetes, bicis, coches y motos llenan ciudades y están al alcance de un solo clic; sin embargo, todos estos servicios necesitan identificar a sus usuarios por motivos legales (seguros, responsabilidad civil, gestión de multas, etc.) y para permitir el acceso al servicio (ser mayor de edad y poseer un documento de transporte válido).


La mayoría de las veces, el proceso de alta se realiza de manera offline, evaluando de manera remota la documentación presentada por el usuario y ofreciendo una respuesta tras 48 horas. Esto incrementa la fricción del usuario, entorpece el uso inmediato y reduce el customer lifetime value de ese potencial nuevo usuario. Además, otros problemas pueden surgir alrededor de estas nuevas economías: falsificación de documentos, suplantación de identidad, evaluación subjetiva de documentos, duplicación de tarjetas de débito, daños en los vehículos que reducen su vida útil, robos, ente otros. Todos estos problemas suponen un quebradero de cabeza para los operadores que luchan por buscar la rentabilidad económica.


Pero, ¿y si fuese posible realizar el proceso de registro, de manera sencilla para los usuarios y garantizado su seguridad al mismo tiempo que se ofrece una mayor rentabilidad al operador, minimizando la posibilidad de fraudes y falsificaciones?


Alta de usuarios online, automática y segura


ALiCE Onboarding es una solución de verificación de identidad basada en biometría facial que ayuda a optimizar el proceso de alta y añade una capa extra de seguridad al incluir una verificación objetiva de una fotografía y documentos para identificar al usuario.

Nuestro algoritmo de reconocimiento facial junto con un algoritmo de liveness detection (prueba de vida), verifican que el usuario en el proceso de alta y el propietario de los documentos presentados son la misma persona. Esto permite dar de alta a un usuario en cuestión de segundos de una forma automática, online, objetiva e inmediata reduciendo la fricción del proceso de alta, mejorando la experiencia de usuario y aumentando la capacidad de monetización.


Además, al crear el usuario se crea una plantilla biométrica única que identifica a dicho usuario y permite la creación de listas negras, verificación automática de la información contenida en los documentos y una gestión optimizada de esos usuarios.