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¿Sabías que la prueba de vida previene la suplantación de identidad?
Oct 04, 2021
Tecnología

¿Sabías que la prueba de vida previene la suplantación de identidad?

El reconocimiento facial es el sistema biométrico perfecto para la autenticación en dispositivos móviles y tablets. 

Se trata de una tecnología rápida, muy fácil de usar y más segura que las contraseñas tradicionales. 

La expansión de este tipo de método de autenticación ha dado rienda suelta a la creatividad de los ciberdelincuentes. 

Uno de los fraudes asociados al reconocimiento facial más comunes es la suplantación de identidad o robo de identidad. Concretamente, la suplantación de identidad es un tipo de ataque de presentación.

De ahí que a la mejora de la tecnología, han de añadirse recursos para prevenir y evitar el fraude asociado.  

La prueba de vida reduce significativamente los ataques de la suplantación de identidad, entre otros ataques de presentación.

¿Qué es? 

En el campo de la biometría, la prueba de vida es la tecnología que detecta si hay una persona detrás de una operación que implique reconocimiento biométrico.  

Como su nombre indica, detecta si hay vida (y, por lo tanto, si hay fraude o no), comprueba que hay un humano realizando una acción concreta.  

Estos mecanismos previenen los ataques a través de máscaras “D o 3D, fotos, vídeos, etc. 

Existen dos tipos de prueba de vida, en función del método usado:

  • La prueba de vida activa exige que el usuario final realice determinados movimientos o gestos delante de la cámara, desde pestañear hasta gesticular o hacer movimientos con la cabeza. 
  • Por su parte, la prueba de vida pasiva detecta si hay vida, pero sin la colaboración del usuario. A partir de la captura de datos biométricos es capaz de analizarlos y detectar así si existen indicios de fraude o no.

Prueba de vida pasiva vs. prueba de vida activa 

Si bien hasta ahora se aseguraba que el usuario final debía encontrarse con alguna barrera durante su verificación para confiar en la tecnología (y, de paso, espantar a los usuarios fraudulentos).  

Lo cierto es que cada vez más empresas se están alejando de la prueba de vida activa. 

No solo porque las soluciones de vida pasiva son más robustas, sino porque cada vez se prioriza más la experiencia del usuario (usabilidad). 

Técnicamente, la prueba de vida pasiva requiere implementaciones menores en términos de interfaz de usuario que las pruebas de vida activas (generalmente requieren algún tipo de modificación software) y merman la usabilidad. 

Uno de los puntos más importantes es que los métodos pasivos son más fuertes frente a la suplantación de identidad, ya que el defraudador no sabe cómo se está detectando el fraude. Mientras que en los métodos activos disponen de pistas, que pueden guiarle 

Es preferible una solución pasiva con una robustez probada a una solución de vida activa. Ambos tipos detectan con precisión una variedad de falsificaciones, pero solo la vivacidad pasiva mantiene el proceso rápido y sin esfuerzo. El hecho de que las empresas prioricen cada vez más la experiencia del usuario como una forma de atraer y retener clientes está impulsando el cambio de las soluciones activas del ayer a la detección de vida pasiva y moderna de hoy.

¿Cómo funciona? 

En el caso de la detección de vida a partir de mecanismos pasivos, funciona mediante el análisis de señales de imagen y vídeo. A veces incluso con hardware específico, y puede llegar a combinar el uso de múltiples detectores basados ​​en aprendizaje de máquina y visión por computador.

El usuario final sólo tiene que realizar la pose de “selfie” asociada al reconocimiento facial. A partir de esta posición o pose, el sistema evalúa el riesgo de suplantación. Se trata de un proceso automatizado e integrado en el reconocimiento facial, por lo tanto no es perceptible por humanos.

En cuanto a los mecanismos activos, éstos utilizan técnicas basadas en el principio de desafío-respuesta. Solicitan al usuario que realice una acción determinada y evalúan la respuesta del usuario para tomar una decisión. 

La prueba de vida pasiva de Alice Biometrics

En Alice nos decantamos por luchar contra la suplantación de identidad con una solución de verificación de identidad robusta basada en técnicas pasivas. Por eso, nuestra prueba de vida no requiere ningún tipo de colaboración por parte del usuario. 

No queremos dar pistas a los ciberdelincuentes de los métodos que utilizamos para pillarles. De hecho, nuestra solución es imperceptible y los estafadores no sabrán que se están evaluando sus acciones. 

Usamos la detección de vivacidad como una barrera de seguridad adicional para proporcionar la detección de fraude más sólida en nuestros procesos de onboarding digital y verificación de identidad en remoto.

Apostamos por el videoselfie en nuestra identificación biométrica para ofrecer a nuestros clientes un análisis sólido de imágenes y vídeos, que detecta ataques de suplantación de identidad con mayor facilidad. 

Este mecanismo nos permite confirmar que hay una persona viva y legítima detrás del proceso de registro, que no pretende llevar a cabo ninguna actividad irregular o ilegal. 

Nos sirve para erradicar el fraude de suplantación de identidad porque el ciberdelincuente no es capaz de avanzar en el proceso. Por eso, lo consideramos nuestra principal arma para enfrentar el robo de identidad. 

Ventajas de nuestra prueba pasiva

  • Se integra en cuestión de minutos a través de la API REST
  • Es compatible con plataformas web y móviles
  • Es flexible, se puede combinar con otras tecnologías 
  • Analiza imágenes y/o vídeos
  • Proporciona una evaluación del riesgo de suplantación basada en las técnicas más avanzadas

Además, nos enfocamos en que nuestros clientes puedan optimizar sus servicios para ofrecer experiencias sin fricción (para reducir las tasas de abandono) y orientadas a la conversión de clientes. 

Si quieres reducir costes y mejorar el alta de tus clientes, necesitas nuestra tecnología. ¿Hablamos?


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